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Cuarenta años después, ERI hace realidad el sueño del Presidente Kennedy modificando rápidamente la economía de la desalinización del agua de mar. La tecnología del intercambiador de presión (PX®) de ERI ha reducido diez veces el gasto energético del proceso de la planta Kennedy de Guantánamo. En la actualidad, la tecnología PX® de ERI permite a los operadores de la planta producir agua potable a partir del agua de mar con un consumo energético de menos de 2,0 KWh por metro cúbico (8 KWh/1.000 galones).
Como lo quería Saddam: La conexión Bagdad-Kuwait
Las raíces de ERI se remontan a Leif Hauge, un inventor noruego que a principios de los noventa trabajaba en los laboratorios del Instituto de Investigación Científica de Kuwait (KISR). En 1990, cuando Saddam invadió Kuwait, su gente buscó tecnologías de avanzada en el KISR. Solo la acción de los sagaces investigadores que destruyeron los documentos clave impidió que dicha tecnología cayera en manos de los invasores. No obstante, esto no impidió que el Sr. Hauge fuera secuestrado y retenido como prisionero de guerra en Bagdad. Al finalizar la guerra, el inventor fue repatriado a los EE. UU. y luego nació ERI.
La tecnología de ERI es una mejora de la osmosis inversa, un proceso ampliamente utilizado mediante el cual el agua de mar se presuriza a aproximadamente 70 bar (1.000 PSI) y se hace pasar a través de membranas de polímero. Parte del agua penetra las membranas y deja atrás toda la sal. La salmuera salada resultante contiene hasta un 185% de la energía necesaria para la desalinización.
Los ingenieros que diseñaban plantas modernas de desalinización por ósmosis inversa de agua de mar utilizaban ruedas Pelton para intentar recuperar esta energía. El problema es que la rueda Pelton es una tecnología desarrollada en 1850 y aún en sus mejores y más modernas versiones, con materiales novedosos y diseños por ordenador, su rendimiento no supera el 80%. Por lo general, cuando las condiciones operativas cambian con respecto a las del diseño, los dispositivos Pelton en realidad no llegan ni remotamente a un rendimiento del 80%. Esto hace que buena parte de la energía de una planta desalinizadora se vaya literalmente por el desagüe. Además, las ruedas Pelton están hechas de metal, que suele experimentar serios problemas de erosión y corrosión al exponerse a chorros de agua de mar a gran velocidad.
Cuando fundó ERI, la idea del Sr. Hauge era desarrollar una bomba de desplazamiento positivo que reciclara la energía desperdiciada de forma inherente en el proceso de osmosis inversa. Este tipo de bomba tenía el potencial de recuperar la energía de la salmuera con un rendimiento de más del 95%. No obstante, el Sr. Hauge intentó durante tres años fabricar este dispositivo en acero inoxidable, titanio y otras aleaciones extrañas, pero todas las piezas de metal se desgastan por rozamiento y se agarrotan porque el agua de mar no sirve como lubricante.
El invento: PX® de ERI
Los expertos de Oak Ridge National Laboratories dijeron que no se podía realizar. Hacia 1995 el inventor abandonó sus intentos de construir la bomba con piezas metálicas y sintió curiosidad por el potencial de la cerámica como una mejor estrategia. Entonces, el Sr. Hauge viajó para realizar una consulta a los expertos de Oak Ridge National Laboratories, que en ese momento estaba considerado uno de los principales laboratorios del mundo expertos en tecnología de cerámica. Tras analizar el reto durante varios días, los expertos de Oak Ridge dijeron al inventor que era imposible, porque la fabricación era demasiado difícil con tolerancias tan delicadas.
Lejos de sentirse intimidado, el Sr. Hauge continuó haciendo ajustes en su laboratorio y, hacia 1997 había instalado algunos pequeños dispositivos comerciales de cerámica en plantas desalinizadoras medianas de complejos turísticos y hoteles de las Islas Canarias. A finales de 1999, había instalado docenas de estos pequeños dispositivos de cerámica, que ahorraban energía, en plantas desalinizadoras pequeñas y medianas de todo el mundo. Durante ese tiempo, se otorgaron cinco patentes estadounidenses. Algunos de estos dispositivos han estado funcionando durante casi siete años sin mantenimiento.
Llegan los superfontaneros
A principios del año 2000, los investigadores fundadores de ERI tenían la certeza de que esta tecnología tenía el potencial de cambiar la economía del proceso de desalinización. No obstante, el dispositivo debía ser introducido en un sector que es muy conservador a la hora de adoptar nuevas tecnologías. Y para mayor desafío, las plantas desalinizadoras eran cada vez más grandes, y fue necesario desarrollar un dispositivo mucho mayor para las plantas de gran tamaño.
La estrategia de ERI era simple: lanzar la tecnología al mercado realizando un nuevo tendido de fontanería en las plantas existentes que incluyera el dispositivo para que los operadores pudieran percibir los grandes ahorros de inmediato. Como resultado, a finales del año 2002, ERI tenía casi 500 dispositivos instalados en el mercado y el prototipo de las unidades más grandes en prueba beta. Actualmente, ERI es una empresa rentable cuyas ventas se han incrementado a una velocidad diez veces mayor que en el año 2000.
El nuevo intercambiador de presión de rotor grande de ERI
Desde finales de 2002, ERI ha estado produciendo en cantidad un dispositivo de cerámica de gran diámetro capaz de satisfacer las necesidades de una planta desalinizadora que procese 1.000 toneladas por día (250.000 galones por día) en una sola unidad. Estos dispositivos de cerámica, llamados intercambiadores de presión, pueden disponerse en paralelo para trabajar en grandes instalaciones. Con esta tecnología, actualmente es posible producir agua de mar desalinizada pura a un costo menor que el necesario para, por ejemplo, bombear agua limosa, llena de fertilizantes y pesticidas a través de las montañas desde el Río Colorado. Como consecuencia, el agua de mar desalinizada tiene, actualmente, un costo tan bajo que se utiliza en España e Israel para uso agrícola, y la demanda de plantas desalinizadoras está creciendo a un ritmo de más del 30% al año.
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